domingo, 26 de julio de 2015

RUTA 20 (26/07/2015)

LA  CRÓNICA


Día perfecto para hacer una ruta tan paisajística como la que hemos hecho hoy. Luz, muy buena temperatura y un ritmo muy apropiado para todos los que nos hemos animado a realizar la ruta dominguera número 20 de este año 2015.


Como cada domingo, a las nueve de la mañana nos hacemos la foto de rigor antes de iniciar la ruta. En esta ocasión hemos sido solamente 17, tres de los cuales, integrantes del Club Montedobra.


Iniciamos ruta hacia Mijares con el sol por testigo.


Pasamos Mijares y seguimos dirección a Queveda y Viveda.


Paso por la rotonda de Viveda. Ya empezamos a ver tráfico y es que con el día que hace la gente empieza a mover ficha hacia las playas y demás lugares lúdicos...


A los pocos kilómetros empezamos a tener las primeras gotas de sudor en nuestra frente. Estábamos a punto de conseguir alcanzar el alto de Pedroa.


Bajada alternativa a Oruña con el propósito de evitar el tráfico de coches.


Cogemos el camino de Santiago para ir acercándonos a Boo de Piélagos.


Al llegar a las urbanizaciones de chalets que se encuentran en la rivera del Pas. cogimos una carretera alternativa que nos hizo subir un poco.


El paso por esta carretera creo que fue del agrado de todos.


Después, como siempre, seguimos por la pista que va a la vera de la autovía y nos colamos por la primera entrada que encontramos a nuestra izquierda.


Después de pasar por esta segunda urbanización de la rivera del Pas, seguimos por la carretera que nos lleva directamente al corazón de Boo.


Una vez llegamos a la altura del cementerio de Boo, Blanca y Jose siguieron por la carretera dirección al pinar de Liencres.


Los demás, decidimos seguir el track que nos llevaba un poquito más por encima.


Cierto es que esta opción fue un poco más cansada porque casi todo el rato fue subir con pendientes bastante importantes.



Pero las vistas, desde luego, fueron mucho mejores que desde abajo.


Esta carretera de servidumbre a los cuatro chalets de la zona, acaba justo a la altura del cruce del pinar de Liencres donde Blanca y Jose nos estaban esperando.


El reencuentro bien mereció una nueva foto de grupo, o por lo menos de los que quedábamos en el grupo ya que algún integrante del pelotón inicial tuvo que volverse por compromisos familiares.


Nos adentramos de lleno en el pinar. 
Por muchas veces que puedas pasar por este pinar, nunca te quedarás sin sorprenderte de lo agradable que puede llegar a ser dar un paseo por él. 
Tiene, por así decirlo, un recorrido principal con una pista suficientemente ancha y arreglada para poder pasar corriendo o en bicicleta, pero después tiene innumerables pistas y senderos que hacen las delicias de cualquier corredor y ciclista. Eso si, estos senderos son más técnicos que la pista principal.


Claro, que al salir también tiene sus trampas donde echarte unas risas, jajaja.


Verdad Jose ????


Para poder coger la pista que nos llevaría por la costa, nuestro guía Segundo nos metió por un sendero totalmente arenoso que afortunadamente era cuesta abajo. Unos lo pasaron montados...


Y otros a pie, por si acaso...y es que más vale hombre a pie que 50 riéndose...jejeje


Dejamos el pinar al fondo e iniciamos una pequeña subida para acercarnos al primer acantilado.


Lo dicho al principio, día espectacular para poder contemplar en todo su esplendor estos parajes tan bonitos.

 Tras una pequeña parada, seguimos ruta que hay mucho que ver y poco tiempo para ello. Callejeamos un poco por Liencres para ir al siguiente punto costero de interés visual.


Subimos con ganas este pequeño repecho porque sabemos que arriba vamos a seguir disfrutando de lo que la madre naturaleza a hecho y que el hombre ha dado por llamar Costa Quebrada.


Nueva foto de grupo con las primeras vistas de esta maravillosa costa cántabra.
De verdad, todas aquellas personas que aún no conozcan esta zona, os recomiendo encarecidamente que cojáis el coche y os acerquéis hasta el pueblo de Liencres. Desde allí podéis iniciar una ruta que os llevará a través de senderos por toda la orilla del acantilado hasta la misma playa de San Juan de la Canal. IMPRESIONANTE.


Avanzamos un poco más por senderos costeros y, catapumba, nos encontramos con otra belleza de la narutaleza.


A nadie dejó indiferente.


El problema de ir en bicicleta es que hay zonas que no podemos pasar y tenemos que salir de la senda costera para poder empalmar más adelante.


De lo que no nos dimos cuenta los primeros que salimos de dicha senda, fue de la trifulca que se formó con unos perros y unos niños.


Pero bueno, nada que no pudiese resolver Lolo, nuestro experto en estos temas.


Camino a nuestro último punto costero, Blanca parece que lleva la rueda de atrás un poco baja. Mundo fue el que se ofreció para inflar la rueda y así poder continuar.


Nos metemos por una pista que nos acerca de nuevo a la costa.
Ojo, bulto grande a la izquierda....


Seguimos contemplando la costa con los ojos bien abiertos, y es que no todo va a ser monte en el mundo de la BTT.


Llegamos sobre la hora prevista a la zona de la playa de San Juan de la Canal.


Esta zona es la última por contemplar. Aquí ya nos damos la vuelta.


Aunque el recorrido ha sido en general muy sencillo, no quita que hayamos tenido que pasar alguna zona un poco técnica. Pie a tierra y a seguir avanzando.


Senda de vuelta con la playa de San Juan al fondo.


Nos vamos de la zona sin darnos un baño y eso que se veía la mar ideal para ello.


La vuelta, lo más aburrido. Imprimimos un poco más de ritmo para conseguir llegar a Puente San Miguel antes de las 13:30.


Así con todo, el GPS nos metió por pistas y calles que seguramente para muchos era totalmente desconocido.


Ya en las cercanías de Riaño, teníamos todo el pescado vendido y con los deberes bien hechos ya que habíamos realizado la ruta de vuelta en una hora, y es que venir por carretera te permite hacer una medía de 23 k/h sin demasiado esfuerzo.



En resumen, todo ha salido perfecto.


Para aquellos que no habéis podido acudir hoy, deciros que no os habéis perdido nada. Día nublado, con lloviznas, temperatura muy desagradable que hizo que no nos quitásemos en ningún momento el chubasquero y por si fuese poco, se metió la niebla en la costa y no vimos ni las piedras de la orilla. Un asquito tú !!!!


Si queréis ver las fotos de este día tan "desagradable", pinchad en el siguiente banner:









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